Acepto, no con mucho agrado, que no hay nada de mágico
en el hecho de habernos encontrado,
no estaba predeterminado por ningún universo,
no era parte de ningún destino, nadie lo fraguó
y nunca te soñé, nunca te esperé, no te quiero, no te necesito
.
.
.
.
es solo que en la discontinuidad de mis días y mis noches
algun brío descomunal me asedia, me arrastra con impiedad
hasta el vehemente recuerdo de tu figura,
me lacera el alma tu aroma que con violencia irrumpe mis sentidos,
y me hiere el deseo de sentirte junto a mí,
de que tus manos se deslicen quedamente sobre mi piel
y tu voz como un susurro se guarde en mi conciencia.
Si tan solo........ no fuera .......tan insensible...
No hay comentarios:
Publicar un comentario