Me desvanezco entre tus pensamientos y mi sombra,
resbalo sin efusiones fatalmente hacia el olvido;
en el instante irrevocable en que me sueltes,
me extinguiré en un susurro de frágil eufonía;
sin conciencia de mi ausencia, quedará en el aire
suspendida tan sólo la fragancia de mi ocaso...
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